desaparece el mapa
a nuestras espaldas
y bajo las ruedas
del coche nuevo,
mano a mano.
de lejos
ahora ya vemos
que es dífícil, una vez lejos,
pero que no sea por no intentar
eliminar distancias
y acercar corazones.
trementina
tras tanto tiempo
el olor de la trementina
y el blanco que se azula.
las palmeras se resisten,
en el parque.
en lila
aquí estamos otra vez los dos,
cansados,
y te pido:
cómprame una falda linda
y llévame de vacaciones.
volar
con el aire de la marinada
vuelan
la falda de mi vestido blanco
y las puntas de mi pañuelo rojo;
sigo en tierra, trabada a vuestras manos.
corazón
los mejores, dicen.
aciertan, pero no saben
(no pueden saber)
por qué llevan razón, ignoran
todo lo que eres, y serás.
marujeo
lejos de allí, nosotras:
lo que nos queda
una vez fuera.
risas, marujeo y compras;
reencajamos viejos cariños.
recordatorio
no me vaya a olvidar:
sopla frío el viento,
y las nubes cubren el cielo.
me escudo con la toalla
contra la cuña de invierno.
noche
guiños de luna entre las nubes
y entre los pinos.
junto a las ruinas milenarias
suenan las olas
y los pasos vacíos.
agonías
leo sobre el arrepentimiento
al final de la vida:
la cobardía, llevarse la duda,
el sacrificio inútil...
ya me cuadra, ya.
conducir
la carretera desaparece
bajo las ruedas.
tras las ventanas, la montaña
y el campo.
suena la música. canto.
alerta
carteles, señales y flechas,
semáforos en rojo,
advertencias:
se acercan gremlins mojados
pasada la medianoche.
diálogo
sordamente protesta
mi pepito grillo:
haz más, haz mejor.
le contesta una cigarra:
- es que no me apetece...
contrastes
ayer de princesa refinada,
hoy de mindundi con chanclas.
me paseo por la arena,
cámara en ristre,
entre la música y las olas.
resignación
me impacta verte,
lo que te han hecho para salvarte,
y el pensar en el por qué...
hace dos días éramos crías
pero el tiempo pasa, y la vida.