me alegra verte, te esperaba.
paseamos por las calles imperiales,
desaliñadas,
y miramos el danubio fluir
bajo la tela de araña.
turisti
sola
entre húngaros y otros guiris
me escabullo a mi rincón.
nadie me busca.
lo añoraba:
mi soledad, mi tiempo.
absurdo
traquetea la maleta tras de mi;
en la mano: mi pase, y yo misma
con mi número unívoco.
unas horas y estaré tan lejos...
son éstos días absurdos.
verbena
la calle, eufórica de celebración pagana,
arde en la eternidad de la luz.
insomnes en la playa, inconscientes,
ignoramos la brevedad creciente del mañana,
aunque la canten las olas.
verano
redentor, curándolo todo
a base de luz y calor despiadados.
bienvenido seas, una vez más,
a vaciar mi cabeza
con tus silencios y ausencias.
huellas
en la orilla, la línea de conchas
contándome inviernos recientes
tormentosos y turbulentos.
en los brillos del mar, el verano,
el sol velándolo todo.
prou
cierro la agenda
y sus citas encadenadas.
la semana y sus prisas,
el correquetepillo:
se acaba aquí.
metamática
ser y no ser, esa es la cuestión -
eliminar la seña identitaria
para aumentar el mínimo común,
múltiplo fácil de cifras impares, que mutan
- como por magia - de primas a pares.
puente
por el puente azul pasaré al otro lado del mundo
y me iré escuchando las voces que vienen de lejos.
se cruzan los deseos en el puente azul,
buscándose en los ojos la estrella del sur.
cayeron las palabras como gotas de lluvia en el suelo.
silencio
a los pies de los pinos
arraigados en el barro.
callan las nubes, calla el agua,
los pasos y los vencejos.
se palpan silencios en el silencio.
crónicas
huye el tiempo a su paso,
sin pausa - tal vez con prisa.
no quiero. hago trampas:
frases congeladas en el asfalto,
migas de pan en el calendario.
sabes?
hacemos trampa
y nos fugamos, furtivos.
sabes? allí, al otro lado,
la playa existe. y las nubes,
y los truenos y el agua.
manzanas
en su bol, sobre la madera, tristes.
una vez cortadas se ven elegantes,
y bajo una masa improvisada
- perfumada de canela -
llenan de aromas la casa.
efeméride
ya sola, en la noche y calle arriba
mis pasos son eco del recuerdo amargo
de las almas que no pude conocer.
tibios mensajes del tiempo: fugit interea
fugit irreparabilis.
junio
junio me encuentra huyendo,
abducida por el deber difuso.
sin permiso, alguien actualiza
mi calendario congelado;
gracias, pero no. ya estaba bien.