al revés

ellas se arreglan

y cocinarán.

tu y yo en el tren

dispuestos a trasnochar

hasta la taza de chocolate.

aire

pisando el barro escarchado

todo nos parece bonito -

las gotas, los prados,

el río, las nubes,

los árboles deshojados.

descansa

me impacta, su cara

relajada, bondadosa, inerte,

y las trazas de ausencia

en su nuca.

no se dónde han quedado sus alas.

penita

seco las lágrimas

que dibujan la seda

de tu carita niña,

la que lleva, y llevará

su luz.

cansancio

me agobio, acepto,

me apresuro, continúo,

salgo, entro...

lógicamente me agoto.

no sé decir "no puedo".

lunes

llueve y no se puede

salir a pasear.

dilapidamos nuestro día

entre colas y objetos,

esperas y encargos.

problems

de nuevo signos negros

recortando sobre el blanco

lo que prefiero no leer.

y era previsible,

pero aún así lo hicimos.

morro

ejerces tu derecho

hasta la última gota:

se te ve el pelo, chaval.

y no es solo el agravio,

es que me tienes harta.

murfi

si, ya se que no,

que dicen que no existen

ni murfi, ni el mal fario.

pero hay condensaciones extrañas

de difícil explicación.

apagado

baja la cortina gris

que aisla el calor del sol

y desdibuja los colores -

los cierra en un armario

y los aturde con naftalina.

ventilando

os vais marchando

y se instala el silencio.

el tiempo se multiplica,

el trabajo se va reduciendo.

ya de noche, el parking vacío.

sorpresa

otra gente en tu cara,

aunque sólo un segundo:

vívida, lúcida, descarada,

enérgica, atrevida e insolente.

curioso espejismo.

adviento

tomamos la calle,

determinados y sin pausa,

errantes y oteantes,

torpes y lentas masas

consumiendo de sol a sol.

moratoria

con los días por delante

no soy capaz de planificar;

aplazo cualquier decisión,

indefinidamente hasta mañana,

provisionalmente.

asuntos serios

iba avisada,

decisión informada,

pero no le quita crudeza.

no debiera ser así:

en algún punto, algo falla.

noviembre

cae la noche, y las placas solares

golpean el tejado, airadas.

el viento arrastra las legañas de verano

que aún tenía este otoño remolón,

como de cambio climático.