era una tregua.
gratis. sin segundas.
sin más, una laguna.
igual no es correcto,
igual luego no lo entiendes
omisión
mantita
tejo unas horas más
un enredo infinito de lanas
que cobijarán sueños infantiles
y contarán respiraciones leves
devanando sus propios nudos.
matrix
los tres a la vez:
pulsamos el "pause"
y congelamos la escena
para luchar con la entropía,
llave allen en ristre.
sosa
en mi estabilidad indiferente,
estoy y soy tranquila y sólida,
pero indiferente.
sé que, en algún momento,
me lo cuestionaré.
eternidad
esquivamos las gotas en balde
chapoteando en los zapatos.
las luces desvelan que el agua
hoy cae siempre,
eternamente - todo el santo dia.
encuentro
pedaleamos junto al rio,
aguas arriba,
sin prisa ni orientación.
cruza el camino un zorro,
color de trigo tostado.
demora
una vez catalizadas
las vivencias combusten
y desaparecen, en cenizas,
así que alargo la espera.
para vivir un poco.
lineal
de repente, aire frío
que arremolina hojas
y los restos del verano.
estrenamos lápices
tras los cristales de lluvia.
pereza
miro entre pestañas
la calma de la mañana:
la luz tamizada,
el color que me envuelve,
el silencio ocioso.
éramos
éramos seres marinos,
híbridas invenciones griegas
ingrávidas, en las aguas plateadas
de un atardecer perfecto
entre rocas milenarias.
corsarios
señalados y privilegiados
- patentes concedidas -
individuos que se miden
con rasero tolerante,
escondiendo la mano.
ambiguo
apago despertadores y circulo:
hacia el norte primero,
luego hacia el sur,
durante el periodo de gracia
en el que no concreto.
selenita
suspendida sobre el agua
perfecta, pálida, azulada,
rodeada de noche.
solo alargar el dedo
para tocar la luna.
pachorra
va caducando la moratoria
y se acerca la encrucijada.
me acerco chapuceramente,
sin premeditación,
con impropia calma.
simple
por pragmatismo
debiera recordar
que soy mi propio equipaje.
no necesito viajar lejos
para hallar lo que deseo.