vegetar

estática: en estado inerte.

igual no debiera parecer

una gran aspiración.

persistir. existir.

o no.

distancia

otra vez espigas en el camino,

germinando verde sobre celeste.

mientras, germina mi distancia,

alentada por la ingente tarea

y mis obvias limitaciones.

deslizante

en el éter de dos margaritas

soy bidimensional.

el viento me ondula

sobre la acera

camino a casa.

palabras

amanece una tregua solar

apuntalada en flores.

me urge salir,

acelerar hacia un hueco

para hojear.

siembra

en la calma turbulenta

cae una semilla de duda,

no por anunciada

menos sorprendente.

y ahora qué?

despiste

con tanto afán

por acabar encargos

me despisto, y

los impares se escapan

a tierra par.

excursión

cristalina y estrellada

noche de noviembre.

aire cortante,

suelo frío que calaba,

temblaba despierta en mi esquina.

tensión

rumío frases que no digo,

pensando en como manejar

este tira y afloja,

mientras hundo mis pies

en terreno pantanoso.

peligro

agazapadas,vigilantes

prestas a atacar,

esperan las emociones -

cualquier vacilación detona

explosiones descontroladas.

rabia

pierdo la templanza,

y de repente me desborda

el mal uso de mi tiempo,

me exaspera ser víctima

del hurto de mares, arenas y soles.

atónita

severos los tambores,

tétrica la letanía,

impactante la entrega.

por mil kilómetros

ajena.

reajuste

el viento me ensordece

y me despeina;

el azul me aturde.

tropezando y renqueando,

recoloco mis pasos en el camino.

al sur

vacío mi maleta

de lo prescindible:

todo atrás.

sólo caben cosas lindas

camino al sur.

despierta

caigo al anochecer, cansada,

irredimiblemente dormida.

me levanto a las dos horas:

silenciosa,

transito la noche.

planificación

voy mal de tiempo,

todo mi empeño

lo centraré en callar.

cuando pueda ya afrontaré

el desencanto.