hueco

enciendo una vela

que no huele a canela.

la noche se cuela, y su frío,

cruzando los cristales, invisible,

llenando en silencio la sala.

anticipo

en torno a la mesa,

llega y se expande

la sensación de caducidad:

próxima, o lejana.

sufrimos, por si acaso.

fito

te sientes extraña,

hasta los primeros acordes.

luego, las dos a rayas,

cantamos y bailamos,

junto a nuestro pequeño lacio.

doble

entro, vengo de mi cena

y no me esperan. albricias.

me apabulla el saludo

y me guarezco.

apartada, miro y sonrío.

trivial

un dos tres cuatro,

quesito,

saltamos de color en color,

jugando a que aprendemos,

disimulando que no sabemos.

noche

hace tanto que es de noche,

y media hora para un bus:

camino. el tren se escapa, y el siguiente...

luego otro bus que tarda. da vergüenza

llegar de trabajar.

aguante

tanto tiempo, y, descreída,

no esperaba. y me da igual.

por eso convenzo.

y ahora, sin insistir,

aquí está.

levante

el viento aullaba

daba miedo.

a su paso arrancaba papeles,

plásticos, pinos, señales.

cables, paredes.

bros

eras crío, y jugábamos,

un poco solos,

nosotros, a nuestra bola,

con nuestras bromas,

y códigos secretos.

certifico

código a código,

voy subiendo méritos,

poco meritorios.

si algo hice, ya no vale,

o nunca fue valorado.

horta

veo la autopista llena

y giro a la derecha.

culebreo las curvas,

a oscuras,

en silencio.

renuncia

me cercioro día a día

del mal que me hace,

y aunque me place,

y me hace bien,

renuncio.

adviento

mickey y minnie sonríen,

con cajitas numeradas,

en los brazos,

en la tripa y en los gorros,

en las piernas.

cena

llenas de otoño

se suceden las delicadezas

en el bistrot

todo es grato,

cuidado y bohemio.

katiuskas

cae y cae y cae,

agua y agua y agua.

cruzo la calle,

me compro unas botas,

y piso charcos.

zafarrancho

me enfrento al caos,

entrecierro los ojos,

y empiezo a descartar

sin mirar atrás,

desapegadamente.

vencidos

llega la hora tonta

y una vez más nos tumbas:

nuestros ojos rojizos,

somnolientos,

derrotados por tu energía.

consume

cruzo taciturna,

sin atención,

en lo alto, una estrella

me incita a consumir

con las tiendas cerradas.

vecindad

vivimos próximos,

más de diez, y más de veinte,

aún así, vivimos solos,

cenamos solos,

hablamos solos.

ubicada

el tiempo,

ese elemento indómito,

elástico y viscoso,

ha obrado su milagro cotidiano

recolocándome en un nuevo orbital.

luces

levantamos las suelas pesadas de barro

entre las viñas.

un palacio anaranjado

esconde en su cúpula infinita

frutos plenos, que cosechamos. 

fibonacci

de poco sale algo.

y de algo, más,

que crece con lo anterior.

así, acumulando,

progresamos, adecuadamente.

tangible

se agrupan por colores

trocitos de excepciones,

brillantes a nuestros ojos,

por raros. hipnóticos siempre

los ópalos negros.

prueba

cívica, según la consigna,

la mitad se expresa,

con energía, determinada.

de la otra mitad no se sabe,

no contesta.

tizne

me lavo las manos, una vez y otra,

del tiempo acumulado en el papel,

tizne de olvido

que forma nubes brownianas

en el aire de la tarde.

reparación

reparo,

pasados los meses,

una deuda pequeña.

ahora, aunque no lo sepas,

estamos en paz.

minions

caminando de vuelta los veo:

están, colgados en el vidrio,

sonrientes, farfullantes

y descarados,

como niños.

cabaña

entramos oliendo a humo,

arrastrando el frío,

pegado a la ropa

suena el silencio nocturno

en la cabaña.

valle

surgimos entre nubes,

buscando sol, y perspectiva.

el valle navega en vapores,

mostrando airoso, aquí y allí

insignificantes puntas.

impalpable

me pierdo

en una dimensión impalpable

de dirección única,

fascinante concepto medible,

incomprensible.

igual

hace tiempo quería

pasar el tiempo.

deshacer mi madeja

y rebobinarla otra vez.

y misma madeja, mismo tiempo.

consciencia

remontamos caminos en el tiempo,

conscientes del sentido de los pasos

ambispectivos.

cuenta atrás, y adelante,

con distancias inversas.

historia

el destello de energía

deslumbrante,

se pierde en ecos oscuros.

la esencia, en realidad, consiste

en la solidez gris de lo pequeño.

necesidad

desprenderme

de cosas, personas y pesos,

memorias y objetos,

obligaciones,

de tí, de mi.

you

tantos días superados,

tanto esperar todo, y nada.

tanto esfuerzo, tanto tanto.

y al principio y al final, 

tú, bendita tú.

lacio

historia circular:

nueva orleans, primera fila,

incomprensible indiferencia,

teatro en pie, y alma lacia.

errores, hasta el infinito y más.

intendencia

protestas, quisieras

atenciones que no tienes,

y que te procuras.

no aprendí esa parte,

no estaba en el modelo.

vértigo

es una apuesta arriesgada

egoísta

y por tanto, injusta:

todo a una carta,

y esa carta eres tú.

cyborgs

bajamos la mirada

y nos conectamos al cubo:

todos parte de uno,

uno parte del todo.

la resistencia es fútil.

conforme

cosas de la abcisión,

ganas que no puedo mantener,

renuncias homeostáticas

imperativas, para que todo siga

igual: justo, estable, razonable.

feo

desesperante fealdad,

y su densidad apabullante

en el mundo.

no hay espacio

para la ecuación en verde y rosa.

pruebas

de puntillas, traigo restos

pruebas inculpatorias

de otra vida, en la que soy

lo que podría,

y a la vez nada, de nada. 

sevilla

sigue siendo verano

en el sur;

cruzando el parque comparo

los contrastes de lujos y carencias,

y nuestra propia circunstancia.

forever

tengo grabado, indeleble

el violento color trasparente del agua

su frío contacto esquivo

y su canción leve y tranquila,

sin olas.

heroica

se orquesta despacio,

el baile de nubes y sus reflejos

la inclinación exacta de la luz,

los huecos que dejan pasar los rayos

y el marco montañoso.

rijeka

el mar inunda la ventana

calmo y paciente,

enmarcado por un suelo profundo

pero presente, apenas

distorsionado por su transparencia.

caminos

sin ambiciones, sin anhelos

distribuyo mis pasos

entre mis ocho calles grises

distantes treinta kilómetros

y un par de vidas.

artificios

otro año, explotan

luces y estrellas a lo lejos.

apenas ruidos en la memoria,

apenas destellos tras la montaña,

en la distancia.

bajobosque

se agacha el duendecillo,

y desaparece

hurgando en el bajo bosque.

reaparece al otro lado de la vertiente

con su botín.

oráculo

comadres supersticiosas

en torno a las cartas,

preguntando anhelos

e inquietudes. y no,

no concibo preguntas.

nuevo

nuevas caras:

qué pensáis?

qué esperáis?

decidme, qué queréis saber

enseñar, o aprender.

conclusión

concluye el tiempo hueco,

lleno de aguas y distancias

silencios, vacíos,

tareas innecesarias

y compulsivas.

apnea

resisto,

apurando

meto distancia y ventaja.

sé que cuando emerja

me estarán apuntando.

hidden

no me desplazo

ni en rojo, ni en amarillo,

me escondo. en realidad

me da miedo la gente

cargada de razón.

espacio

mi listado, mi memoria,

mi ejercicio privado, disciplinado,

mi trozo de silencio,

guardado a buen recaudo

de lecturas y escrituras.

bloqueo

paseamos bajo el sol.

hablas mucho al principio,

preguntas, contesto,

luego no sabes que más decir,

ni yo.

reproches

no existen reproches pequeños:

cada uno es una gota más,

y se acumulan, corroen

el ánimo, el carácter

las ganas, la alegría.

tecleo

oír y notar las teclas

cambiando veloces bajo mis dedos

un placer secreto:

escribir deprisa, largo, denso,

horas.

dulces

abro las ensaimadas,

ofrenda estival

conjuro domesticador del invierno,

de otro verano menos,

del tiempo gris que se acerca.

chaparrón

diluvia sobre los ríos,

sobre las mesas

en los refrescos y ceniceros,

calando ropas y paraguas,

con mi misma furia.

asfixia

la ciudad cae como un telón

pegajoso y agobiante

sobre las imágenes difusas

de campos, aguas y cielos

que se borran por momentos.

sal

floto en el agua salada

cerrando los ojos,

moviendo los dedos,

con sensación de urgencia,

de última oportunidad

grillos

la chicharra - siempre nueva,

una y otra vez soprendente

banda sonora de la siesta universal,

del silencio de seres y bichos

vencidos por el sol desnudo.

bahía

la noche aparece discreta, lenta,

pidiendo perdón, humilde,

excusándose por apagar las luces,

por cambiar los amarillos por rosas,

los turquesas por violetas.

mercado

los tenderetes invaden el pueblo

hasta el último rincón.

las hordas de bárbaros llegan

en grandes autocares acondicionados,

rojos, rubios, ricos, sudorosos.

cabrera

cruzamos saltando azules oscuros,

densos, profundos,

hasta llegar a la isla cerrada

de aguas cristalinas y prados submarinos.

los peces nos mordisquean.

memoria

se alejan las luces

y suena la sirena.

zarpamos.

en mi rincón ordeno fotos,

mis recortes de tiempo.

decepción

un año más

se despliega la fiesta a trescientos metros,

escasos,

y seguimos de espaldas,

como rémoras indolentes.

a la fresca

preparamos pantalla,

película, refrescos,

comida y adornos.

llueve a mares,

apagando las velas.

pronto

pronto, muy pronto,

algo tan simple como dormir en tu cama,

en tu cuarto,

en tu casa.

pronto, muy pronto.

chófer

de bajada es poco:

con la inercia el coche va solo,

bajando el mapa en punto muerto:

linea casi recta

del verde al gris.

time-lapse

como hojeando un muestrario

las luces cambian la playa:

la contrastan, la iluminan,

la difuminan,

un time-lapse a tiempo real.

sms

desde el norte del globo

tu vocecita

en un telegrama:

todo bien,

estoy lejos.

nácar

la arena brilla

con infinitas partículas mágicas,

restos de nácar primitivo, triturado

por millones de olas rompiendo

sobre sí mismas.

perrillo

pisamos el fondo marino

expuesto en la bajamar.

se refugia entre nuestros pies

un cachorro, persistente,

tontorrón.

minion

crece un bicho

alimentado de hilo amarillo,

acumulando el movimiento

de mis dedos ociosos,

guardando verano en su sonrisa pícara.

luces

como bambalinas de un teatro

se deslizan capas de nubes finas

sobre otras gruesas y firmes, grises,

parcheando el azul del cielo

y un mar que se retrae aguas adentro.

peregrinos

volvemos un año más:

las losas de fonseca

calientes al sol,

y los peregrinos

cojeando con sus tiritas.

post

con el hielo en la piel cierro los ojos

y aún recuerdo los ruidos,

la molestia, el dolor, la ansiedad.

duermo y en el sueño sigo

reviviendo, una y otra vez.

closed

el verano explota en las playas,

en los campos y en las montañas.

la vida sigue por ahí,

intensa, llena de energía y color.

solía ser así.

espejo

busco bajo una máscara extraña

mis rasgos; no me reconozco.

me escruto, como si un acto de fe

o de voluntad intensa,

pudiera resucitarlos.

cabestros

sin cambios de ritmo

ni interrupciones

nos pulimos estúpidamente

los festivos trabajando,

como si hubiera un mañana.

diagonal

entro en el monstruo de cobre.

desde lo más alto se aprecia

la brecha verde entre bloque,

larga cinta gris que divide

la ciudad de valle a mar.

programación

con todo abierto

intento cuadrar los crucigramas imposibles

de siglas, días y horas,

códigos crípticos de colores

y números incomprensibles.

unicornio

tu una pata, yo otra

y otra más cada una.

luego ya le haremos

crin y cola,

y el cuerno mágico.

superluna

no me gusta

cuando brillas así,

fría y despiadada,

como si quisieras ser otra:

consciente, mala, azul.

cuidao

qué arriesgado

dejarse llevar

y navegar entre conceptos.

la línea de la vida es tan delgada,

y nuestros pasos tan toscos...

marmotas

las mismas caras somnolientas

cruzamos las mismas calles

a la misma hora

hacia el mismo sitio

una mañana idéntica a la anterior.

enter

se van volando

de madrugada

mis horas hechas palabras.

allá va, otro cacho de vida.

(que me da igual, oiga).

escribo

escribo, escribo, escribo.

horas y horas,

escribo.

horas.

horas.

europa

llueve un poco.

intentamos charlar

disimulando el fastidio

y las ganas de irnos.

inhóspita europa.

volando

el taxi nos deja:

tres paletos perdidos

entre miles de cuerpos vacacionales,

chancletas y shorts,

sombreros vaqueros.

equilibrio

veo como hierve el vapor

y crecen densas y oscuras

las masas de lluvia

que cerraran el ciclo.

bajo el sol, con mi paraguas.

virtual

en la cajita plana viajamos,

vamos de compras:

miramos, comparamos,

tocamos, acercamos.

pronto vendrás conmigo.

hoguera

arde rugiente la leña

en la noche de solsticio,

invocando el baile, y la pólvora

ruidosa en manos infantiles

resuena en las piedras milenarias

tutela

en orden alfabético,

de uno en uno. espero.

nos toca: subimos de la mano

- entrega, abrazo, foto,

juramento.

tragaperras

es bueno querer conseguir,

desear, pelear,

intentar alcanzar juguetes,

a pesar del gancho blando

que no eleva el unicornio.

amigurumi

nace sobre si mismo, en mis manos,

perplejo, un pez,

enredándose azul sobre violeta

en círculos de hilo.

nos mira con ojos de asombro.

teje

mido a palmos,

medios palmos y múltiplos.

decodifico en puntos

y extrapolo instrucciones concisas.

quieres tejer: teje, nuni, teje.

test

cerramos círculo otra vez,

repartiendo en a y b,

alternados,

fáciles y difíciles

que nos miden.